|

El
Ayuntamiento
>>

Presidido
por tradicional reloj de los maragatos Juan Zancuda y Colasa, obra del relojero
Bartolomé Fernández en el siglo XVIII. La fachada fue
construida en 1675 según la fecha que nos indica la clave de la puerta de
acceso, con el mismo esquema constructivo de las casas consistoriales de época
barroca levantadas en muchas ciudades de la geografía española.
Hasta su construcción, el regimiento de la ciudad tenía lugar en
el atrio de la iglesia de San Bartolomé, y sólo cuando éste
se consideró como secreto, comenzaron las obras de construcción
del nuevo consistorio.
Diseñado
por Manuel de la Lastra siguiendo una tipología herreriana
semejante a la fachada catedralicia, y con sendos chapiteles sobre las torres de
clara ascendencia flamenca.
Bajo la dirección del arquitecto Del Campo fue remodelado y
ampliado por primera vez a finales del siglo XIX; en el año 1995 concluyó
la segunda reforma efectuada sobre la Casona, modificando su
estructura, y conservando algunos elementos precedentes como el salón de
sesiones terminado en el año 1895. También se conservan, bajo las
torres, los calabozos en los que permanecían los reos esperando ser
sometidos a juicio. Ha sido reformado en 1994 siguiendo el diseño de Andrés
Lozano.
La Plaza Mayor de planta cuadrangular, está asentada sobre lo que
pudo ser el foro romano. Es irregular en las alturas de los soportales pero que
conserva algunos edificios del momento de su construcción. Merece la pena
entrar en la botica que todavía hoy mantiene los estantes y frascos de
las farmacias de principios de siglo. Además, cada martes por la mañana
se convierte en el centro comercial de la comarca con el mercado de alimentos,
artesanía local, etc
Fue institucionalizado como feria ya en 1471,
potenciando el desarrollo posterior de la arriería en la comarca para el
transporte de mercancías.
|