
La
Catedral de Santa María
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Fue
iniciada su construcción siendo Obispo D. Alvaro Osorio y Guzmán
(1440-1463), quien expidió una bula en 1444 por la que se pone de
manifiesto el acuerdo del Cabildo para empezar las obras de remodelación
de la antigua catedral románica. De esta antigua catedral se pueden
encontrar restos como la Capilla románica que alberga una pequeña
imagen de la Virgen, situada en el tramo contiguo a la entrada renacentista, o
la capilla de Santa Marina en el actual Museo Catedralicio.
La
cabecera, englobada en lo que muchos autores consideran como gótico
florido español, recuerda las catedrales de Sevilla o Salamanca. Se
muestra verticalizante, con pináculos y finos contrafuertes de gran
sencillez, y con una ornamentación hoy desaparecida o nunca terminada que
no sobrecarga la visión del conjunto. Sobre este cuerpo, la imagen de
Pedro Mato, un acaudalado maragato de significado desconocido, el cual
se ha convertido en una de las insignias de la bimilenaria ciudad.
En
el atrio, bajo la dirección de Rodrigo Gil de Hontañón
fue construida la fachada lateral. Ese conocido arquitecto permaneció en
Astorga hasta 1559, aportando su estilo a la fábrica de la Catedral no sólo
en el exterior, sino también en dos capillas del interior. El estilo
contrasta fuertemente con el gótico anterior, y deja clara la influencia
del romanismo que recibió el edificio durante esta etapa constructiva.
Cuanto
más se acerca uno a la fachada principal, queda más patente la
presencia de nuevos estilos arquitectónicos que llevan la obra hasta la
fachada barroca realizada por Pablo Antonio Ruiz a partir de 1708 sobre
la anterior románica. La exuberante decoración recoge cinco
escenas de la vida de Cristo.
Las
dos torres están unidas a la fachada de tal forma que son en el interior
sendas capillas abiertas a la nave lateral. La torre vieja tiene fecha de 1678,
y fu afectada por el terremoto de Lisboa (1775), por lo que su finalización
no se produjo hasta 1965. La torre nueva, de color rosáceo está
fechada en 1692, y no se concluyó hasta 1704. Una y otra presentan en las
esquinas decoración de animales que constituyen un programa de emblemas
alusivos a la vida cristiana, muy propios de la doctrina tridentina. En los
cuerpos intermedios vemos los monumentales escudos del cabildo y la monarquía.
En
el interior, lo que primero nos llama la atención es el retablo mayor
obra de Gaspar Becerra. El escultor colaboró en la mitad del
siglo XVI con los italianos Vasari y Valterra, además de moverse en la órbita
de Miguel Angel. Al contratar el 8 de Agosto de 1558 la obra astorgana, no puede
por menos que convertirla en la puesta en práctica del nuevo estilo
importado por él desde Italia.
Al
otro lado de la vía sacra, se encuentra el coro. Comenzó a
construirse en el año 1515, conociéndose únicamente el
nombre del entallador: Juan de Colonia. Estilísticamente ha sido
comparada por numerosos autores con la de la catedral de Zamora, aunque la de
Astorga se muestra más tendente al retrato realizado con mayor
desenvoltura.
A
la izquierda del Altar Mayor se encuentra la Capilla de la Majestad, un retablo
del siglo XVII que alberga la imagen de la Virgen de la Majestad, cuya espalda
es un relicario de la Cruz del Calvario. La talla está considerada como
uno de los más claros ejemplos de tipología bizantina dentro de
las vírgenes españolas del siglo XII.
A
los pies de la Catedral, el retablo hispanoflamenco de San Miguel, dedicado a
este santo según una inscripción de 1530. El programa de las
tablas realizadas con la minuciosidad propia de los artistas flamencos, resume
el ciclo de la Pasión, enmarcado por una arquitectura ricamente decorada
con candelieri.
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